Manuel Atienza en la PUCP: ¡Así se vivió la Apertura del Año Académico 2026!
Con un auditorio colmado y una atmósfera de profunda reflexión, la Facultad de Derecho de la PUCP dio inicio oficial a su itinerario académico. Más que una ceremonia protocolar, el evento se consolidó como un espacio de reencuentro para estudiantes, docentes y trabajadores administrativos, quienes compartieron la convicción de que, ante la crisis de institucionalidad que atraviesa el país, el Derecho debe ser la herramienta fundamental para reconstruir la confianza ciudadana.
La inauguración estuvo marcada por palabras cargadas de compromiso social. Nuestro Rector, Julio del Valle, enfatizó que la universidad tiene la misión de ser un «puente de diálogo» en un Perú fragmentado. Recordó que, en vísperas de un nuevo proceso electoral, la formación de abogados no puede limitarse a la técnica jurídica, sino que debe cultivar una ciudadanía ética capaz de defender la dignidad humana frente a la arbitrariedad. Por su parte, la Decana Rocío Villanueva, en lo que fue su última ceremonia de apertura al mando de la Facultad, rindió un emotivo homenaje al Dr. Manuel Atienza, destacándolo no solo como un referente mundial, sino como una «buena persona» y amigo entrañable de nuestra casa de estudios.
La vigencia del sentido común como ancla del Derecho
El momento cumbre llegó con la disertación del Dr. Manuel Atienza, quien cautivó a los asistentes con su ponencia «Derecho y sentido común». El catedrático español planteó una tesis necesaria para los tiempos actuales: mientras que ciencias como la física cuántica pueden permitirse desafiar nuestras intuiciones básicas, el Derecho —al ser una práctica social humana— no puede divorciarse del sentido común sin caer en lo absurdo o lo injusto.
Atienza defendió que el «sentido común crítico» debe actuar como una salvaguarda contra interpretaciones legales que, aunque técnicamente posibles, resultan éticamente inaceptables. Para la comunidad presente, su mensaje fue un llamado a recuperar la centralidad del razonamiento y la escucha. En un entorno donde el insulto suele reemplazar al argumento, Atienza nos recordó que justificar una decisión jurídica implica, ante todo, reconocer al otro como un interlocutor válido y buscar puntos de acuerdo que permitan la convivencia democrática.
Reflexionar desde lo razonable: Un reto para nuestra comunidad
La importancia de seguir hablando del sentido común radica en su capacidad para humanizar nuestra profesión. Como se discutió durante la jornada, el sentido común no es una «opinión común» o un prejuicio, sino un filtro de racionalidad que impide que la ley se convierta en un sistema frío y desconectado de las necesidades de las personas. En un mundo saturado de información y polarización, volver a lo razonable es un acto de resistencia y honestidad intelectual.
Esta Apertura del Año Académico nos deja una valiosa lección: ser un buen abogado o una buena abogada requiere el rigor de la academia, pero también la sensibilidad de entender que el Derecho existe para mejorar la realidad. Nos vamos con el compromiso renovado de ser, como propuso el Rector, puentes que conecten y no muros que clausuren el diálogo.
¡Bienvenidos y bienvenidas a un semestre de aprendizaje, ética y servicio al país!